Como en el caso de la gran mayoría de los deportes que gozan de mucha popularidad en el país actualmente, el básquetbol llegó a comienzos del siglo XX de la mano de inmigrantes de origen anglosajón. Fue el canadiense Paul Phillip, que se desempeñaba como profesor de deportes en la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA), quien introdujo esta disciplina por primera vez en un club deportivo. El YMCA de Buenos Aires se convirtió así en el centro del básquetbol en la Argentina, en la primera institución en contar con un equipo, y en la sede de los primeros encuentros nacionales e internacionales.

La creación de la Federación Argentina de Basket-Ball en 1921, dio inicio a la formación de una liga nacional que organizaba partidos entre los diferentes equipos del país, fundamentalmente los de Córdoba y Bahía Blanca, que se convertirían en los principales centros de formación de basquetbolistas locales. El Campeonato Argentino quedó finalmente establecido en 1928, y cada año fueron incorporándose nuevos equipos a la competencia, que enfrentaba a los campeones regionales.

La estructura del campeonato nacional persistió sin cambios hasta los años ’80. En 1984, la iniciativa de distintos entrenadores y periodistas derivó en la creación de una liga que combinaba a los principales exponentes de las ligas locales, con el fin de lograr un torneo más competitivo. Así se creó la actual Liga Nacional de Básquet, que cuenta con un formato similar al de la NBA de los Estados Unidos: una temporada regular seguida de playoffs eliminatorios para decretar al campeón nacional. A diferencia del caso norteamericano, existe además un Torneo Nacional de Ascenso, que conforma una segunda categoría en el básquetbol argentino y que se vincula con la Liga Nacional a partir de un sistema de puntajes, estableciéndose así los ascensos y descensos en cada temporada.